Introducción a la historia de la iglesia

El edificio religioso más antiguo.

En esta página y en las que la siguen te vamos a contar la historia de la iglesia de la Parroquia de San Vicente Ferrer de Castellón.

La iglesia de la parroquia de San Vicente Ferrer, cuya historia se remonta al año 1579, puede considerarse el templo más antiguo del municipio de Castellón. En este largo período de tiempo ha pasado por  varias etapas: la del Convento de Santo Tomás; la desamortización del convento y su uso como Casa de Beneficencia; y la constitución de la Parroquia de San Vicente Ferrer.  Mención especial merece también la historia del convento durante la Guerra de la Independencia (1808-1814).

El templo en que se ubica la Parroquia de San Vicente Ferrer, como vas a comprobar,  ha acompañado a la población de Castellón en su crecimiento.

Nos sentimos orgullosos del pasado de nuestro templo. Queremos seguir acompañando a la ciudad de Castellón, como comunidad parroquial dinámica a su servicio. Nos sentimos continuadores del afán predicador y del espíritu de oración de los dominicos, así como del cuidado y atención a los más necesitados que caracterizó a las Hermanas de la Consolación, que durante tantos años estuvieron a cargo de la Casa de Beneficencia. 

Te invitamos a que conozcas nuestra historia.

Acompañando a Castellón en el crecimiento de la ciudad.

Al principio, la iglesia de la actual Parroquia de San Vicente Ferrer estaba a las afueras de la ciudad, más allá de la muralla. Podemos ver la ubicación de la iglesia fuera de la muralla en este mapa del Castellón de 1585.

 

 

Con los años, el crecimiento de Castellón acompañó el edificio, de modo que , poco a poco, éste quedó integrado en la cuidad. Lo podemos ver a través de estas imágenes. que se corresponden con las distintas etapas de crecimiento de la ciudad. Identificamos en un círculo rojo la ubicación de nuestra iglesia.

 

 

 

En estos momentos la iglesia está totalmente integrada dentro de la ciudad.

Compartiendo con la ciudad los momentos de alegría y de dolor. Las alegrías de las fiestas del Roser. De las bodas, bautizos, comuniones. Las penurias y el dolor de las guerras (deterioro del convento en la Guerra de la Independencia, adosada a la muralla en las guerras carlistas, persecuciones, etc.). Siempre en el corazón de la ciudad.

Puedes conocer más sobre nuestra historia si nos acompañas en nuestro recorrido.

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