En la primera de las capillas, entrando a la iglesia, a la izquierda, encontramos el fresco de la imagen, en el que se representa la escena del Bautismo de Jesús por Juan el Bautista.

Juan el Bautista es el gran personaje religioso que aparece en los Evangelios como precursor de Jesús.
Juan Bautista fue un profeta judío que inició su vida pública con anterioridad a la de Jesús, que obtuvo gran popularidad y veneración y que supo ganar el respecto de Jesús. Recibió el sobrenombre de “el Bautista” por el sorprendente rito que practicaba: con su autoridad bautizaba a otros judíos como signo de que estaban arrepentidos. Podemos imaginar la extraordinaria impresión que tuvo que causar el mensaje y la figura del Bautista: por fin se anunciaba de nuevo la acción de Dios en la historia. Atrajo a grandes multitudes y su capacidad de influir en las masas y su enseñanza provocaron la reacción de Herodes Antipas, que dispuso primero su detención y luego su ejecución.

La vida pública de Jesús comenzó con su bautismo en el Jordán por Juan.

La Iglesia celebra su fiesta el 24 de junio. También tiene un protagonismo especial en la eucaristía del segundo Domingo de Adviento.