SANTA CATALINA DE SIENA

En la cúpula de la Capilla del Roser, a la derecha de la Virgen del Rosario con el Niño Jesús, vemos a la dominica Santa Catalina de Siena (1347-1380).

Declarada doctora de la Iglesia por el Papa Pablo VI, es también copatrona de Europa. Es una santa muy venerada por los dominicos, lo que explica el lugar preeminente que ocupa en esta pintura.

Lleva una azucena en su mano izquierda como signo de su virginidad. Se la representa con una corona de espinas. Se cuenta que en una visión Cristo le dio a elegir entre una corona de oro y otra de espinas. Catalina eligió la corona de espinas. Poco después la Santa recibió los estigmas de Cristo, al igual que San Francisco de Asís.

Catalina de Siena fue protagonista de una intensa actividad de consejo espiritual a favor de todo tipo de personas, tanto nobles como gente del pueblo. Viajó incansablemente para solicitar la reforma de la Iglesia y la paz entre los Estados.

Esta santa nos enseña a conocer y amar a Jesucristo y a su Iglesia. Ella describe a Cristo como un puente tendido entre el cielo y la tierra, formado por tres escalones: sus pies, su costado y su boca. Elevándose por los tres escalones, el alma pasa por las tres etapas del camino de la santidad: alejamiento del pecado, práctica de la virtud y el amor, y unión dulce y afectuosa con Dios.
Su fiesta se celebra el 29 de abril.