En la capilla de San José encontramos unaa escultura de Santa María Rosa Molas (1815-1876), la fundadora de la Orden de las Hermanas de la Consolación, en la que aparece atendiendo a un anciano.
De todas los santos de la Parroquia, María Rosa Molas, es la única que con certeza sabemos que pisó el suelo de nuestro templo.

Tras la desamortización, el año 1859 la Diputación decidió abrir en los terenos anexos a la iglesia una Casa de Beneficencia. El 2 de octubre de 1860 la Diputación dirigió al Obispo de Tortosa una carta solicitando que las Hermanas de la Consolación se hiciera cargo de la nueva Casa de Beneficencia. Fue así como el 25 de octubre de 1860 llegó a Castellón la Hermana María Rosa Molas junto con ocho hermanas.
La intervención de María Rosa Molas fue de nuevo decisiva el 2 de junio de 1869, cuando se opuso a la orden que recibió de la Diputación de reducir de modo importante el número de hermanas que atendían la Casa de Beneficencia. Finalmente, gracias a su tenacidad, se salió con la suya. No sólo no se redujo el número de hermanas, sino que al poco tiempo aumentó.

María Rosa Molas fue canonizada por el Papa Juan Pablo II el 11 de diciembre de 1988. Su festividad se celebra el 12 de junio.