SANTO DOMINGO DE GUZMÁN

La orden de los dominicos o de los predicadores fue fundada por el burgalés Santo Domingo de Guzmán (1170-1221). Eso explica que este santo ocupe un lugar preminente en nuestra iglesia, que fue convento dominico. Lo podemos ver en la cúpula de la capilla del Roser, a la izquierda de la Virgen del Rosario; en una estatua situada en una de las capillas laterales; y es también el protagonista del cuadro situado a la derecha del presbiterio.

Cuando nuestra iglesia, después de la desamortización (1835), pasó a ser Casa de Beneficencia de la Diputación, se le denominó iglesia de Santo Domingo.

De la estatua situada en la capilla lateral cabe destacar el detalle del cachorrito con una antorcha en la boca. Se cuenta que su madre, cuando tenía en su vientre al futuro santo, tuvo un sueño en el que aparecía un perrito con una antorcha encendida en la boca. El significado que le dio es que su hijo sería un predicador insigne que, con el ladrido de sus palabras, llevaría por todo el mundo la luz (antorcha) de Jesucristo. También lleva un bastón. Se dice que siempre lo llevaba. Está entre sus reliquias.

En la imagen del Santo de la capilla del Roser, además de con el bastón, aparece con una luz en la cabeza. Esto se explica que se considera que llevó la luz de sus palabras y predicación a quienes estaban en tinieblas.

En el cuadro situado a la derecha del presbiterio se representa el milagro de la resurrección del sobrino

del Cardenal de Fosanova, que se atribuye al Santo.