CAMINO DE LA MAR

No resulta exagerado decir que a nuestra Parroquia le gusta el mar y la playa.

Nacida en los años sesenta, nuestra Parroquia no pudo resistirse y, poco a poco, con el desarrollo económico y turístico del momento, buena parte de su población adquirió un apartamento o una villa cerca del mar. Así, sucede ahora que durante los meses de julio y agosto se produce el gran éxodo vacacional y pocos son los que se quedan en la ciudad y siguen acudiendo a nuestra vieja iglesia.

Y es que, en el fondo, nuestro templo, desde sus primeros momentos de vida, ha estado orientado camino de la mar. Por eso, cuando llega el verano, no puede vencer el impuso de acudir a esa llamada de la mar y se traslada al lado de las olas que acarician con su frescor nuestras playas.

Cuando los dominicos fundaron a finales del siglo XVI el convento de Santo Tomás, lo hicieron al lado del Camino de la Mar, el cual era entonces la única vía de comunicación para llegar al Grao. Quienes, en aquellos lejanos tiempos, cuando el calor del verano apretaba, para refrescarse se iban de excursión al mar pasaban necesariamente por delante de nuestra iglesia. De ahí le viene su vocación marinera. Eso explica, que ahora tantos de nosotros no podamos vencer la llamada de nuestros orígenes y los meses de julio y agosto nos vayamos camino de la mar, para pasar el verano en nuestra villa o apartamento.