La Casa de Beneficencia: nuestro álbum de fotos.

Un patio con niños.

Vemos en la imagen superior uno de los patios de la Casa de Beneficencia, en una fotografía del año 1933.  En esta entrañable escena aparecen un gran número de niños pequeños, al cuidado de varias monjas de la Consolación.

  En la Memoria de  actividades de la  Diputación  de ese año se destacaba que se acababa de instalar en  la Beneficencia un moderno horno de pan «sistema alemán», que permitía elaborar el pan necesario para todo el establecimiento. El horno servía, además, como taller en el que se aprendía el oficio de panadero.

   Además, ese año se convirtió uno de los patios en un «espléndido jardín». Es el que se ve en la fotografía. En la Memoria se resumía el estado de la  Beneficencia con estas palabras:

  «Un local confortable, con hermosos patios y jardines, que sirven de gato solaz y esparcimiento a los albergados; con dormitorios limpios, ventilados y confortables; comedores amplios, bañados todos de luz; abastecida despensa; excelente cocina; tierno pan; agua abundante; pulcros lavabos y váteres; hallándose dotados debidamente todos los servicios».

El niño, las monjas y el ordenanza.

Vemos en la fotografía superior a uno de los ordenanzas de la Casa de la Beneficencia, con un niño de la mano. Detrás observan la escena dos monjas de la Consolación, que eran las encargadas de la Beneficencia.

  La imagen es de antes del año 1933, cuando aún no se había completado la reforma de la fachada que se empezó ese año y se concluyó en 1934.

Niños jugando al corro de la patata.

La fotografía superior tiene más de 85 años de antigüedad. La hemos sacado de la Memoria de actividades elaborada por la Diputación Provincial de Castellón el año 1933, que puede consultarse digitalizada en la biblioteca virtual de la Universidad Jaume I de Castellón.

  La imagen nos muestra uno de los patios de la Casa de Beneficencia, que durante tantos años acompañó a nuestra iglesia. Si bien la imagen no tiene, debido a su antigüedad, demasiada calidad, podemos distinguir perfectamente a un numeroso grupo de niños jugando al «corro de la patata», bajo la atenta mirada de sus cuidadores. Destaca también la presencia en el patio de un buen número de árboles, que sin duda proporcionaban una agradable sombra a estos niños. La Casa de la Beneficencia, atendida por las Hermanas de la Consolación, tuvo a su cuidado desde su fundación el año 1860 a niños sin hogar y a ancianos sin recursos.

Niños y jóvenes en un frondoso jardín.

   Vemos en la fotografía superior la imagen del patio exterior sur de la Casa de Beneficencia, en el año 1934. Un buen grupo de niños y jóvenes posan en medio de un cuidado jardín.

  En la memoria de la Diputación del año 1934, de donde hemos sacado la foto, se nos informa del personal que ese año atendía la Casa de la Beneficencia. Trabajaban allí en ese momento un administrador, un jefe de negociado de tercera categoría, un ordenanza, un guarda-almacén, un maestro nacional de niños, una maestra nacional de párvulos, un maestro de ciegos, una profesora auxiliar de ciegos, un maestro de sordo mudos, un profesor de música, un maestro sastre, un maestro hornero, un auxiliar del maestro hornero, un vigilante nocturno, un celador y un auxiliar de ordenanza. Además, contaba entonces la Casa de Beneficencia con 16 hermanas de la Consolación.

  Al acabar el año 1934 se atendía en la Casa de Beneficencia, entre niños y ancianos, a un total de 339 personas, 178 hombres y 161 mujeres.

 

Las tres fachadas de la Casa de Beneficencia.

Estas fotografías nos muestran las tres fachadas que tuvo la Casa de Beneficencia. La primera es de los primeros años del siglo XX. La segunda se corresponde al año 1934 y nos muestra la nueva fachada que se abrió en ese momento. La tercera es de la década de los años setenta del siglo XX y en ella vemos la entrada que se construyó para acceder a la iglesia desde la Plaza Fadrell.